Segundo día de Visita Pastoral en San Nicolás Tolentino
- Diócesis de Iztapalapa

- 20 may 2025
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Actualizado: 24 may 2025
Por: Víctor Barojas.
El 20 de mayo, a las 17:00 horas, se llevó a cabo el segundo día de la Visita Pastoral de S.E. Don Jorge Cuapio Bautista, Obispo de Iztapalapa, en la Parroquia de San Nicolás Tolentino cargo del Pbro. Gabriel García Echeverría.

Durante el encuentro, Monseñor Cuapio sostuvo un diálogo cercano con diversos grupos parroquiales, entre ellos los laicos consagrados a los Sagrados Corazones, el grupo de Biblia, miembros de los coros y laicos pertenecientes a la Orden de los Agustinos Recoletos. En un ambiente fraterno, los presentes compartieron sus testimonios y experiencias de fe.

En su mensaje, el Obispo de Iztapalapa subrayó la importancia de asumir con responsabilidad la vida espiritual y eclesial:
“En la Iglesia se nos ha enseñado a apropiarnos de las cosas; si no se apropia, se vuelve periférico. Es importante que se apropien de su espiritualidad, de su servicio, de su Iglesia, de su carisma”, expresó.

Añadió que “el carisma tiene que configurar nuestra vida. Si pasa el tiempo y no me configuro, solo estoy”. Asimismo, insistió en la necesidad de vivir en comunión con la Iglesia: “Hay muchos carismas, pero debe haber comunión. Los dones de Dios son complementarios”, destacó.
Monseñor Cuapio reconoció la riqueza espiritual de la comunidad parroquial, marcada por su identidad agustina, pero recordó que ese carisma debe configurar verdaderamente la vida de quienes lo abrazan. Señaló además algunos aspectos que valora profundamente de esta comunidad: su misión con las mujeres, el apoyo a los migrantes y la atención a los familiares en situaciones vulnerables.
“Qué importante es que aprendamos a tratarlos (a los migrantes)”, mencionó. También hizo un llamado a no vivir encerrados en lo propio: “No solo veamos hacia el interior, es necesario ver por los demás”, dijo.
Con firmeza pastoral, exhortó a abrir los ojos ante la realidad:
“No seamos ciegos, es necesario abrir los ojos. Toda necesidad humana es nuestra tarea; si somos hijos de Dios, no podemos ser indiferentes”.
Monseñor Cuapio también invitó a dejar atrás nostalgias estériles:
“La fuerza de la Iglesia no está en la acción, es la oración. No estén llorosos por el pasado, es tiempo de orar. Hay un sentimiento de viejas victorias, pero hay que ubicarnos en el lugar que nos toca y en la oportunidad que nos toca para seguir sirviendo”.
Al finalizar el diálogo, hizo un llamado especial a promover las vocaciones en la comunidad con esperanza, manifestando su anhelo de que surjan numerosas vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada en la Diócesis de Iztapalapa.

La jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa, presidida por el Obispo, quien ofreció la Eucaristía por toda la comunidad parroquial de San Nicolás Tolentino.





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